Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Cada quien, con su cada cual.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
En boca cerrada no entran moscas.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Para uno que madruga otro que no duerme.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La belleza entra por la boca.
Casamiento malo, presto es concertado.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Por la víspera se conocen las fiestas.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Estás más perdido que un juey bizco.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
La llaga sana, la mala fama mata.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Mal ojo le veo al tuerto.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Llenarle la cuenca a alguien.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
De suerte contentos, uno de cientos.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Las cañas se vuelven lanzas.
Cuando el río suena es porque piedras trae
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Que aproveche como si fuera leche.