Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
pajero como tenedor de oveja.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
La verdadera amistad es inmortal.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Los bellos caminos no llevan lejos.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
A buenas horas, mangas verdes
La monotonía genera aburrimiento
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Salud perdida, salud gemida.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Hay más días que sandías.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
No falta de que reirse.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.