El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Hecha la ley, hecha la trampa.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Acertar errando es suerte y no talento.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Pobreza, víspera de vileza.
Las cosas caen por su propio peso.
Secreto a voces.
Cerrado a cal y canto.
El sol brilla para todos.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Más vale callar que con borrico hablar.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Inflama más la comida que las musas
Ya los perros buscan sombra.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Abril concluido, invierno ido.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Reniego de plática que acaban en daca.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Fruto vedado el más deseado.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Hablar con el corazón en la mano.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Dinero de canto, se va rodando.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Arriba canas y abajo ganas.
La madurez solo se vive una vez.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.