Bendita la casa que a viejos sabe.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
La envidia acorta la vida.
Lo que siembres, recogerás.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Juego y bebida, casa perdida.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Son muchos los hijos del muerto.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Dos es compañía, tres multitud.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
No la hagas y no la temas.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Gente de montaña, gente de maña.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
No acose, que la están peinando.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Ayatola no me toques la pirola.
Tan rápido como un chisme.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El que siembra, cosecha.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Ayudaté y serás ayudado.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.