El ama brava, es llave de su casa.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
De casa del abad, comer y llevar.
Paso a paso se hace camino al andar.
Mientras dura, vida y dulzura.
Difama, que algo queda.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Alabanza propia, mentira clara.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Agua cocida, saludable y desabrida.
La jodienda no tiene enmienda.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
A quien da y perdona, nácele una corona.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Ande o no ande, la burra grande.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Hablar poquito, y mear clarito.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Noche toledana. (Irse de farra).
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
La vejez mal deseado es.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Parece hormiga y es avispa.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Las damas al desdén , parecen bien.
Compuesta, no hay mujer fea.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.