Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
El que la deba, que la pague.
Un pie calzado y otro descalzo
A cada necio agrada su porrada.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
De pico, todos somos ricos.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Borrón y cuenta nueva.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Más aburrido que bailar con su hermana.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Ruego de Rey, mandato es.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Quien mucho desea, mucho teme.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
No oigo, soy de palo.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.