Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Chilla más que un camionao é pollos.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Nadie busca ruido con su dinero.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Gran calma, señal de agua.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Comer arena antes que hacer vileza.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Fía poco y en muy pocos.
Padre diestro, el mejor maestro.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Quien se casa, casa quiere.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Todo necio confunde valor y precio.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Cada casa es un caso.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Para el avaro, todo es caro.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.