Dibujar pasteles para matar el hambre.
Buenas judías la Mancha las cría.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
El que no asegunda no es buen labrador.
No creó Dios al burro para músico.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Madre hay una sola.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Daño merecido, no agravia.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
De lo que se come se cría.
Tiene más miedo que vergüenza.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Ponerse la tapa en la cabeza
El que nace capacho, muere serón.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
El hambre es el mejor cocinero.
Hacienda de pluma, poco dura.
Hablando mal y pronto.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El que avisa no es traidor.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
A buen señor, buena demanda.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Buena vida, padre y madre olvida.
El amor entra por los ojos.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Echarle mucha crema a sus tacos
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Hay que dar para recibir.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.