Dando dando, palomita volando.
Mal haya carbón de haya.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
No sufras por calenturas ajenas.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
El amor entra por la cocina.
A tal puta, tal rufián.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Entre pitos y flautas.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Aire colado, a muchos ha matado.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Poco y entre zarzas.
Zun de noche, se sube a un coche
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Allega, allegador, para buen derramador.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Enero, claro y heladero.
Es puro jarabe de pico.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.