Borrachez de agua, nunca se acaba.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
A fullero viejo, flores nuevas.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Hacerse la boca agua.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Al endeble todos se le atreven.
El mucho joder empreña.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
El amor refresca como el rocío
Mucho apretar, listo aflojar.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Abrojos, abren ojos.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
El monte tiene ojo.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
A bestia loca, recuero modorro.
El que porfía mata venado.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Amor nunca dice basta.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
El mundo es de los audaces.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Indio con puro, ladrón seguro.
Serio como perro en bote.
Primero fui yo puta que tu rufián.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.