No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.