Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Inflama más la comida que las musas
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El perro con rabia, de su amo traba.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Valentón y rufián, allá se van.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Pan con sudor, sabe mejor.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
Con dinero baila el perro.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Indio muerto no tira flecha.
Carne de cochino, pide vino.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Harto da quien da lo que tiene.
Puta en ventana, mala mañana.
Hablar más que lora mojada.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
No hay caldo que no se enfríe.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Carga que place, bien se trae.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
La música calma a las fieras.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
El hambre aguza el ingenio.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Más mato la gula que la espada.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Juego y bebida, casa perdida.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.