A un fresco, un cuesco.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Pan duro, pero seguro.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Llenarle la cuenca a alguien.
A otra cosa mariposa.
Gota a gota, la mar se agota.
No hay mejor salsa que el hambre.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Cinco: por el culo te la hinco.
Suerte, y al toro.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El vicio, saca la casa de quicio.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Bailar la trabajosa.
Para alcanzar, porfiar.
En Junio hoz en puño.
Amor y muerte, nada más fuerte.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Aguas tempranas, buena otoñada.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Está como agua, para chocolate.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Casa hecha, sepultura abierta.
El hambre es el mejor cocinero.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
La morena, de azul llena.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Al que le pique, que se rasque.
Favor con favor se paga
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.