Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
A capa vieja no dan oreja.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Señal fija de agua, verla caer.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Caminando se hace de mulas Petra.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Un indio menos, una tortilla mas.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
A quien dan, no escoge.
En septiembre cosecha y no siembres.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Arandino, borracho fino.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Jugar a dos barajas.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Cara de beato y uñas de gato.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Dinero de canto, se va rodando.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Callen barbas y hablen cartas.
La sal no dice de sí misma que es salada.
La gota que derramó el vaso de agua.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.