Enójate pero no pegues.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Más largo que un día sin pan.
El follo del santo, no hiede tanto.
Quien mal padece, mal parece.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
La muerte tiene las piernas frías.
Ajo hervido, ajo perdido.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
No estreches la mano del hombre villano.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Perro viejo no ladra en vano.
El que apura su vida, apura su muerte.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Lo de balde es caro.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El que da primero da dos veces.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Ron, ron; tras la capa te andan.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Hacer de tripas corazón.
Se llena antes el ojo que el papo.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.