Quien bien imagina, llámese adivina.
Agua fina saca la espina.
Se defiende como gato panza arriba.
De ninguno seas muy compañero.
Al enemigo, ni agua.
Para el avaro, todo es caro.
Más vale mendrugo que tarugo.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El pez muere por su propia boca.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Por unas saludes, no te desnudes.
Araña muerta, visita cierta.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
El vino, de la verdad es amigo.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Al hambre no hay pan negro.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
No hay más chinche que la manta llena.
Cuidado, que el diablo es puerco.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Mal duerme quien penas tiene.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
No todos los que van a la feria compran o venden en ella.
Las palabras se las lleva el viento.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El que juega con fuego, se quema.
Burro empinado, por hombres es contado.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Bien haya quien a los suyos se parece.