Ayunar, o comer truchas.
Dinero de canto, se va rodando.
Dios da, nunca vende.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
Quien duerme no coge liebre.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Casa de Dios, casa de tos.
El hablar mismo idioma.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Quien ríe y canta su mal espanta
Idos y muertos es lo mesmo.
Son nones y no llegan a tres.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Cada cual decía del amor que tenía.
Van al mismo mazo.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Freídle un huevo, que dos merece.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Mejor prevenir que lamentar.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Ni tanto ni tan calvo.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
La morena, de azul llena.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El perro que raspa,no muerde.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Hay gustos que merecen palos.
Tripa vacía, suena pronto.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Boca abierta, dientes de oro.