Aquel que guarda siempre tiene.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Zapato que aprieta, no me peta.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
A hija casada, los yernos a la puerta.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cual andamos, tal medramos.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Tú no llevas vela en este entierro.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Jugar al abejón con alguien.
Cada uno dice quién es.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El que se apura llega tarde.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Al amigo con su vicio.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Es más feo que carro visto por debajo.
Con hermosura sola no se pone la olla.
En carrera larga hay desquite.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Casa convidada, pobre y denostada.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.