El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Pan ajeno nunca es tierno.
A quien le dan pan que no coma.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
El que no agradece, no merece.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Ni en pelea de perros te he visto
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Una sola vez no es costumbre.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Casa nueva, no habites en ella.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.