Calle mojada, caja cerrada.
Al fisgón cuando menos un trompón.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
A ojo de buen cubero.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
muero Marta, y muero Harta.
Eso pasa en las mejores familias.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Donde hay carne, hay hermosura.
Haber gato encerrado.
Me importa un bledo.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
A más años, más desengaños.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El que presta no mejora.
Hijos y mujer añaden menester.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Más perdido que perro en misa.
Nunca te apures para que dures.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
La necesidad hace parir hijos machos.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
El trabajo ennoblece.
Llueve sobre mojado.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.