Hombre avisado, medio salvado
De dientes pa'fuera.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Quien mucho duerme, poco vive.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
De la panza sale la danza.
Ese no pega ni un timbre.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Mala boca, peces coma.
El que no asegunda no es buen labrador.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Los refranes no engañan a nadie.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Al pobre el sol se lo come.
Saber poco obliga a mucho.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Agua al higo y a la pera vino.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
No te acostumbres a lo que no dure.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Cada burro apechuga con su carga.
No hay otra felicidad que la paz interior.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
No hay mayor tontería que reñir.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Aquí no hay más cera que la que arde.
El que no se embarca, no se marea.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.