Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Una maravilla, con otra se olvida.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Mal reposa la vida dudosa.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Se defiende más que un gato boca arriba.
De cualquier maya sale un ratón.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Más ven cuatro ojos que dos.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Quien mal cae, mal yace.
La obra alaba el maestro.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Mojarse el potito.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Al que feo ama, bonita le parece.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Lo que no cuesta no vale.
La larga visita la alegría quita.
Los mejores médicos son: el doctor dieta y el doctor reposo.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Esta vale en oro lo que pesa.
El que no te conozca, que te compre.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
No saber ni torta.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
A mal de muchos, remedio de pocos.