Beber y comer buen pasatiempo es.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Hoy arreboles, mañana soles.
Ambicioso subido, pronto caído.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Joya es la fama para bien guardarla.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
La verdad no peca pero incomoda.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Antes huir que morir.
El que calla, no dice nada.
Quien lengua ha, a Roma va.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Aterriza que no hay tocón.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
A un asno, bastale una albarda.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
El que mucho abarca, poco acaba.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
El que tiene sed, busca agua.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.