Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Estos son polvos de aquellos lodos.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Quien calla otorga
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Cual andamos, tal medramos.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Beber por jarra penada, no me agrada.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
No muerdas la mano que te da de comer.
Ruin señor, cría ruin servidor.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
El dolor embellece al cangrejo.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Visitas de tarde en tarde y corticas.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
La sal no es atacada por las hormigas.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Poca hiel corrompe mucha miel.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Llegar a la capada.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Al que dice la verdad le ahorcan.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Te están dando Atol con el dedo.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.