El que no arriesga, no pasa el río.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
La fortuna a los audaces ayuda.
Creer a pie juntillas.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
A cama pequeña, échate en medio.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Abrojos, abren ojos.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Habiendo don, tiene que haber din.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Con afán ganarás pan.
A roma va, dinero llevará.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Gato gordo, honra su casa.
El monte tiene ojo.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Ve tu camino para no tropezar.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Llagas viejas, tarde sanan.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Aquí el más tonto hace relojes.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Al fisgón cuando menos un trompón.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
La Justicia entra por casa.
Casa de mantener, castillo de defender.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Quien la haga que la pague.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Alábate, burro, que nadie te alaba.