Adonde no te llaman, no vayas.
A flores nuevas, afeite perdido.
El loco, por la pena es cuerdo.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
La letra, con sangre entra.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Confesión obligada, no vale nada.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
A quien has de acallar, has de halagar.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El que no arriesga no gana.
Mucho preito hace mendigo.
Yantar sin vino, convite canino.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Quien tiene tienda que la atienda.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El que come aprisa, come mal.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Lo que haces, encuentras.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Hombre intranquilo vale por diez.
Agua beba quien vino no tenga.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.