Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
La alegría es gemela
Ir y no volver, es como querer y no poder.
La muerte es imprevisible.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Hermano mayor padre menor.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Cuando no está preso lo andan buscando.
A bloque, la casa en roque.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Ni para carga ni para silla.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Tiene más miedo que vergüenza.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Estar armado hasta los dientes
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Burro empinado, por hombres es contado.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Lo que ha de ser, va siendo.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Quiero ver si como ronca duerme.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Agua que no has de beber, déjala correr.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.