Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Mejor precavido, que arrepentido.
Cazador con levita, quita, quita.
Fingir ruido por venir a partido.
Con el engañador, se tú mentidor.
Salir junto con pegado.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Como buscar una aguja en un pajar.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Colgar los guayos.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Abusar es mal usar.
Fingir locura, es a veces cordura.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Haz el mal y guárdate.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Mal apaña quien no engaña.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Hacerle a uno la pascua.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Peor es mascar lauchas
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Ponerle el cascabel al gato.
La confianza da asco
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Hacer algo de cayetano.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El mejor cazador, miente más que caza.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
En Octubre echa pan y cubre.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Malo es cojear delante de un cojo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Creer a pie juntillas.