Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Meterse en la boca del lobo.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
O errar o quitar el banco.
Ama y guarda.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Yerro es ir de caza sin perro.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Jugar la vida al tablero.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
De día no veo y de noche me espulgo.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
A jugar y perder, pagar y callar.
Hacer pinitos.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Que no me busquen porque me encuentran.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Al espantado, la sombra le basta.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Ser lento en dar es como negar.
Jugar a dos barajas.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Di mentira, y sacarás verdad.
Escarba la graja, mal para su casa.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Oír campanas y no saber dónde.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El que se escusa, se acusa.
De broma en broma, la verdad se asoma.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Estar como caimán en boca de caño.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.