Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Ir por lana y volver trasquilado.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Desvestir un santo para vestir otro.
Aquí hay gato encerrado.
Quieres taparle el ojo al macho.
No jales que descobijas.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Tirar la casa por la ventana.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Andarse por las ramas.
De necios es huir de consejos.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A la par es negar y tarde dar.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Acometer hace vencer.
Ir por los extremos no es de discretos.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Cuando masques, no chasques.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Irse con la soga entre los cachos.
Hacer de toda hierba un fardo.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Ir de capa caída.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Palabra de cortesano, humo vano.