A mala venta, mala cuenta.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Males comunicados, suelen ser remediados.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Quien se excusa se acusa.
el fracaso es la madre del éxito.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Mujer que se queja, marido que peca
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El mal cobrador hace mal pagador.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Hacer enseña a hacer.
Redondear la arepa.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Si no sobra es que falta.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Tener el juego trancado.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Al dedo malo, todo se le pega.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Las obras, con las sobras.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?