Es mejor precaver que tener que remediar.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El daño hecho no tiene remedio.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Al engaño, con engaño.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A amo ruin, mozo malsín.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No dar ni recibir, sin escribir.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
Malos reyes, muchas leyes.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El dar es honor; el pedir, dolor.
No hay regla sin excepción.
Al ingrato con la punta del zapato.
Una deuda, veinte engendra.
Un ruin ido, otro venido.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Socorro tardío, socorro baldío.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Amigos pobres, amigos olvidados
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.