Quien acomete vence.
La gloria del amante es la persona amada.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Más groso que el Guelpa.
El inferior paga las culpas del superior.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
De luengas vías, luengas mentiras.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
No hay peor saber que no querer.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
A chico pié, gran zapato.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Neblina, del agua es madrina.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Las desgracias no vienen solas.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.