Quien huelga no medra.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Según come el mulo, así caga el culo.
Dios acude siempre.
En boca cerrada no entran moscas.
El dedo malo, se corta y se vota.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
En materia de dinero, no hay compañero.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Calor de paño, jamás hizo daño.
El miedo no anda en burro.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Al que madruga, Dios le ayuda.
El sol sale para justos y pecadores.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
La Luna de Enero y el amor primero.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
No ensucies el agua para después tomártela.
No le pidas peras al olmo.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Dame venta y te daré cuenta.
Peor es mascar lauchas
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.