Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
El que no llora no mama.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
Males comunicados, suelen ser remediados.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
La buena solera hace el vino de primera.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
No hagas leña del árbol caído.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Gallo viejo con el ala mata.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Donde hay gana, hay maña.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Al que le venga el guante que se lo calce.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Más se junta pidiendo que dando.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Alma sin amor, flor sin olor.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
La vecindad es fuente de amistad.
Es mejor callar que con tontos hablar.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
No es lo mismo atrás que en ancas.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Limando una viga se hace una aguja.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.