El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
No hagas trampa en que caigas.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Diligencia vale más que ciencia.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Más barato es cuidar que edificar.
Claridad, y no en el caldo.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El que come con navaja, come más que trabaja.
Olla quebrada, olla comprada.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
De casta le viene al galgo.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
No es oro todo lo que reluce.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Gato gordo, honra su casa.
Amor de niña, agua en cestillla.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Las noticias malas tienen alas.
El saber no ocupa lugar, pero sí espacio en disco.
Belleza de cuerpo no se hereda
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.