Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
A más servir, menos valer.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
La fe no tiene miedo.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Cada ollero alaba su puchero.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Probando es como se guisa.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Para presumir hay que sufrir.
Al que no le saben, le inventan.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Un indio menos, una tortilla mas.
Maldigo el diente que come la simiente.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
El que juega con fuego, se quema.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Pueblo chico infierno grande.
A barco nuevo, capitán viejo.
Al potro y al niño, con cariño.
Encontrar al perro en la olla
Un mar calmo no hace buenos marineros.
El amor encogido en poco es tenido.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.