Duro de cocer, duro de comer.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Hija que casas, casa que abrasa.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Loro viejo no aprende a hablar.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Una deuda, veinte engendra.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Enójate pero no pegues.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
A la que te criaste, te quedaste.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Come y bebe, que la vida es breve.
Madre pía, daña cría.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Hasta ajustar, regatear.
Casarás y amansarás.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Año de hierba, año de mierda.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Ante la duda, abstente.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Enero, claro y heladero.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.