Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Me picó una araña y me até una sábana.
Más vale media mierda que mierda entera.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Calumnia, que algo queda.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Fía mucho, más no a muchos.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
No hay medicina para el miedo.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El que no agradece, no merece.
Donde no hay, pon y encontrarás.
No es nada que matan a mi marido.
Llenarle la cuenca a alguien.
Las piedras no hablan.
Quien huelga no medra.
La gotera cava la piedra.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
A barba muerta, obligación cubierta.
Torta en masa bien se pasa.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Es pan comido.
Dejadle correr, que él parará.
De una espina, nace una rosa.
De dos males, elige el menor.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Más caro es lo dado que lo comprado.