Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Al mal dar, tabaquear.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El hambre es una fea bestia
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Dame rojura y te daré hermosura.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Orejas de burro.
Mujer enferma, mujer eterna.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
A dos palabras tres porradas.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
El mal que no tiene cura es la locura.
No hay cosa que no tenga su contra.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El que pestañea pierde.
Desde chica, la ortiga pica.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Paciencia y barajar.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
A árbol caído, todo son piedras.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Levantarse con el pie izquierdo.
A gran seca, gran mojada.
Dar una fría y otra caliente.