A quien mal vive, su miedo le sigue.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Cada altar tiene su cruz.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
A la fuerza no es cariño.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Las cosas en caliente pegan.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Puso pies en polvorosa.
Caridad con trompeta, no me peta.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Bien está cada piedra en su agujero.
O la bebes o la derramas.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Es más agrio que un limón.
A dádivas, no hay acero que resista.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Hambre matada, comida acabada.
Buen pedidor, mal dador.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Tiene la cola pateada.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Las penas solteras, son más llevaderas.
A buena confesión, mala penitencia.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Atrás viene quien las endereza.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Peor está que estaba.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
No es nada, que del humo llora.