Andar con pies de plomo.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Favor con favor se paga
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Oveja que bala, bocado que pierde.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Necesitado te veas.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Hacer ruido, para sacar partido.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Para todo perdido, algo agarrado.
Claridad, y no en el caldo.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Sayo que otro suda, poco dura.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
No hay pero que valga.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Quien no da nudo, pierde punto.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Mal se cuece olla que no se remece.
A gran prisa, gran vagar.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
De la risa al duelo un pelo.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Los bienes son para remediar los males.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Bondad con hermosura, poco dura.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.