Fango que se mueve, a demonios hiede.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Después de la risa viene el llanto.
Más vale tuerta que muerta.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Buena gana de comer, rica salsa es.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Puerco que no grita cuchillo con el.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Antes doblar que quebrar.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Cántaro roto para tiesto vale.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Harto ayuna quien mal come.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Adorar al santo por la peana.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Gran constipado, culo apretado.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
De algo murió mi abuela.
La soga quiebra por lo más delgado.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
La mierda cuando la puyan hiede.
Mucho ruido y pozas nueces.
Fácil es recetar, difícil es curar.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.