Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Los frailes en jubón, hombres son.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Mata, que Dios perdona.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
No me tientes Satanás.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
No soy pila de agua bendita.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Odia el pecado y compadece al pecador.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Oración de perro no va al cielo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Qué bueno era Dios para labrador.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Que mañana hay misa para los sordos.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.