Al pez, una vez.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Dar puntadas.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Boca sucia no habla limpio.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
De tal colmena tal enjambre.
Machete caído indio muerto.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Pequeña hacha derriba un roble.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
La lengua larga es señal de mano corta.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Una espina en el ojo.
Quien lo comió aquél lo escote.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Sopas y morder, no puede ser.
Estar armado hasta los dientes
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Nunca falta un roto para un descosido.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Es más terco que una mula.
Dineros en manga, tanto vino como agua.