Con pan y vino, se anda el camino.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Maestre por maestre, seálo éste.
A buen salvo está el que repica.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
En Burgos hay solo dos estaciones, el invierno y la del ferrocarril.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Agrandado como alpargata de pichi.
Bondad con hermosura, poco dura.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
La alegría alarga la vida.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
La fortuna a los audaces ayuda.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Sacar los trapos al sol.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El que afloja tiene de indio.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Hay de todo en la viña del Señor.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
La mujer casta esta siempre acompañada.