Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Cada santo tiene su candela.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Agua estantía, renacuajos de día.
Hablar con el corazón en la mano.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
La lluvia viene después de los bosques.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Dios nos coja confesados.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Un ten con ten para todo está bien.
Casamiento malo, presto es concertado.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Mal de muchos, epidemia.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Amigo viejo y casa nueva
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Mudarse por mejorarse.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
La esperanza alegra el alma.
Tanto le alabas que nunca acabas.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Quien siembra, siega.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Cántaro roto para tiesto vale.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Una buena campana se siente de lejos.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Mulas y putas siempre piensan unas.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
La vida da muchas vueltas.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien mucho da mucho recibe.
Intimidades, solo en las mocedades.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Nobleza obliga.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El que trae , lleva.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Agua y sol, tiempo de requesón.