A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Pan y vino y carne, a secas.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Dar un cuarto al pregonero.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Cojo con miedo, corre ligero.
Necio es quien con necios anda.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Es como llevar leña para el monte.
Nunca con menores, entables amores.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Quien mucho desea, mucho teme.
El que más hace, menos alcanza.
Redondear la arepa.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Araña muerta, visita cierta.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Lo poco, nunca dio mucho.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Necesitado te veas.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Buena ventura solo con otra dura.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cada uno habla como quien es.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Caminito comenzado, es medio andado.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.