La mentira dura mientras la verdad no llega.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Leche y vino, veneno fino.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Susto meado mejor que sangrado.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Dios acude siempre.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Un loco hace ciento.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Leer entre renglones.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Barco amarrado no gana flete.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A la fortuna, por los cuernos.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Hay que leerle la cartilla.
Nadie da sino lo que tiene.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
El vino, de la verdad es amigo.
La letra, con sangre entra.
En el camino se enderezan las cargas.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
El necio o no se casa o se casa mal.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El buen instrumento saca maestro.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.