Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
El diablo está en los detalles.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Anda a chinga a otro lado mejor..
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Más fea que un carro por debajo.
Las medias ni pa las mujeres.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El tiempo no perdona a nadie.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
El que escucha su mal oye.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Cartas cantan.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Andarse por las ramas.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
El que más chifle, capador.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Aterriza que no hay tocón.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Mata, que Dios perdona.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
A consejo ido, consejo venido.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.